VIOLINES QUE SOBREVIVIERON AL ATAQUE NUCLEAR DE HIROSHIMA Y AL HOLOCAUSTO NAZI PROPAGAN VIBRACIONES DE PAZ JUNTO AL ÁRBOL DE GERNIKA

  • La joven intérprete japonesa Ai Yoshida y el violinista vasco Gontzal Rodríguez Agudo han interpretado junto al roble de la Casa de Juntas de Gernika varias canciones de paz con dos instrumentos que sobrevivieron a estos dramas bélicos del siglo XX, uniendo símbolos de paz y esperanza. Es un adelanto de la gira mundial “Violines de esperanza”.

 

(Gernika, a 24 de abril de 2026). Como avance de los actos conmemorativos del bombardeo que se celebran en la villa foral, el Árbol de Gernika ha sido testigo esta mañana de un recital muy especial. La joven música japonesa Ai Yoshida y el violinista vasco Gontzal Rodríguez Agudo han interpretado varias canciones de paz con dos violines que sobrevivieron a la bomba nuclear de Hiroshima y al Holocausto nazi.

La presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia, Ana Otadui Biteri, el responsable de la gira mundial “Violines de esperanza” y de la ONG Kids Guernica, Minoru Watanabe, integrantes de la Mesa de la Cámara vizcaína y junteras y junteros, han escuchado los temas que ambos violinistas han interpretado bajo la sombra del roble. Se trata de la popular Song of the Birds y de la sonata nº1 Fuga de J.S. Bach, así como de los temas más locales Txoria Txori y Agur Jaunak.

La Casa de Juntas de Gernika ha servido para acoger un sencillo acto por la paz como adelanto a los eventos conmemorativos del bombardeo de la villa foral. El pequeño recital es un preámbulo de la gira mundial “Violines de esperanza”, un concierto itinerante que tendrá lugar durante las próximas semanas en Gernika, París, Berlín, Auschwitz y el Vaticano, para hacer un llamamiento a la paz mundial. Este llamamiento ya se hizo visible en la plantación de un retoño del Árbol de Gernika en Auschwitz en el 80 aniversario del bombardeo.

Ambos instrumentos son símbolos de atrocidades pasadas, pero también dan testimonio de la esperanza, el renacimiento, el perdón y la dignidad de la vida. Se da la circunstancia de que uno de los instrumentos, que ya visitó Bizkaia el año pasado, fue propiedad de un maestro ruso que sobrevivió al brutal ataque con la primera bomba atómica en 1945, en Hiroshima, y había sido construido por un luthier ucraniano 25 años antes. El violín “hibakusha” (término japonés que se acuñó para dirigirse a una persona que sobrevivió a la bomba nuclear) se ha convertido, como otros instrumentos, en testimonios silenciosos de la atrocidad y la capacidad de resistencia humana.

A través de estos dos violines, se ha organizado una gira de conciertos por ciudades y sedes emblemáticas de todo el mundo. Tras pasar por Japón y EEUU, la gira aterriza en Europa con dos paradas en Gernika: mañana, sábado 25, a las 14:00 horas, en la iglesia de Santa María; y el domingo 26, a las 16:00 horas, en el cementerio.

El objetivo de esta gira es, según los organizadores, asegurar que los recuerdos de la guerra y el odio no se desvanezcan; usar el poder de la cultura y la música para fomentar el diálogo entre generaciones, nacionalidades, etnias y religiones; y transmitir desde el corazón la importancia de la paz a las futuras generaciones.