LAS JUNTAS GENERALES DE BIZKAIA COMIENZAN EL DEBATE DEL PROYECTO DE NORMA FORAL DEL IMPUESTO SOBRE ESTANCIAS TURÍSTICAS QUE PLANTEA TASAS DIARIAS DE HASTA 5 EUROS

  • El nuevo impuesto que tendrá efecto práctico, previsiblemente, a partir del 1 de enero de 2027, gravará las estancias -cinco días como máximo- en los establecimientos turísticos de Bizkaia y en los cruceros durante su escala en los puertos vizcaínos.


(Bilbao, 17 de abril de 2026). La Diputación Foral de Bizkaia ha explicado hoy en la comisión de Hacienda y Finanzas de las Juntas Generales de Bizkaia el contenido del proyecto de Norma Foral por el que se regula el nuevo Impuesto sobre Estancias Turísticas en los municipios del Territorio Histórico de Bizkaia, y que fue aprobado por el Consejo de Gobierno el pasado 1 de abril. La implantación de este nuevo tributo local de carácter obligatorio para los municipios vizcaínos, implica la modificación de la Norma Foral de Haciendas Locales, y será efectivo a partir de 2027.

Según ha explicado la diputada de Hacienda y Finanzas, Itxaso Berrojalbiz Zabala, el impuesto gravará las estancias, por días o fracciones, con o sin pernoctación, en los establecimientos de alojamiento turístico radicados en los municipios de Bizkaia y en los cruceros durante su escala en los puertos de Bizkaia. La Diputación ha justificado la necesidad de este tributo para financiar la mejora de infraestructuras y mitigar el impacto ambiental y social derivado del incremento de visitantes en el territorio.

En el proyecto normativo se establecen diferentes rangos en función del tipo de alojamiento (hoteles, pensiones, apartamentos turísticos, campings, agroturismos, cruceros...) que van de un mínimo de 0,75 euros hasta los 5 euros máximo. Los municipios grandes que superen las 750 plazas podrán establecer recargos de hasta el 50%. Asimismo, los ayuntamientos con pocos alojamientos podrán establecer una exención del 100%.

Paralelamente, la Cámara vizcaína ha abierto ya el plazo de alegaciones ciudadanas que se pueden presentar a través de la web de Juntas (aquí). El siguiente paso será abrir el plazo de presentación de enmiendas por parte de los grupos junteros. Tras el debate de éstas en otra sesión, el dictamen de la comisión de Hacienda y Finanzas se llevará previsiblemente al pleno ordinario del mes de junio, para que entre en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial de Bizkaia (BOB). Las tres Diputaciones, en conformidad con EUDEL, esperan que el nuevo impuesto tenga sus efectos en los municipios del territorio desde el 1 de enero de 2027.

En caso de que, a la fecha de efectos de la Norma Foral, no se hubieran fijado los tipos de gravamen mediante la correspondiente ordenanza fiscal de cada ayuntamiento, serán de aplicación los tipos máximos establecidos para cada tipo de establecimiento de alojamiento turístico. El proyecto de norma contempla ciertas exenciones, relativas a estancias subvencionadas por programas sociales, personas con discapacidad igual o superior al 65 %, personas con dependencia de grado II o III, o estancias por motivos de salud. 


GRUPOS JUNTEROS

La portavoz del grupo Mixto-Elkarrekin Bizkaia, Eneritz de Madariaga Martín, ha valorado positivamente el anteproyecto por aportar seguridad jurídica y retorno social al modelo turístico. Ha destacado que la norma permite gestionar el impacto del sector sobre los servicios públicos de forma coordinada. No obstante, ha solicitado mayor ambición en la progresividad fiscal para actividades de gran impacto, como los cruceros y las viviendas de uso turístico.

Desde el grupo Popular Vizcaíno, Pablo Gómez-Guadalupe García-Tejedor, ha rechazado la propuesta al considerar las tarifas excesivas, superando incluso a las de Baleares. Ha criticado el carácter obligatorio del tributo por limitar la autonomía local y ha cuestionado que no se prevean exenciones para las personas residentes en el territorio. Asimismo, ha exigido aclarar el destino finalista de los fondos recaudados.

El juntero de Socialistas Vascos, José Alberto Álvarez Castrejón, ha defendido el impuesto como una herramienta para que el turismo intensivo sufrague sus externalidades en limpieza, transporte y servicios públicos. Ha subrayado que la obligatoriedad de la norma evitará el "dumping fiscal" entre municipios y reforzará la financiación local. Para el juntero socialista, el texto se alinea con las prácticas europeas de sostenibilidad.

A su vez Arantza Sarasola Lartategi, de EH Bildu, ha calificado de "muy buena noticia" una regulación que considera una reivindicación histórica de su formación, criticando la postura del PNV y del alcalde de Donostia que “mete prisa ahora” cuando han retrasado históricamente el establecimiento del tributo. Pese a apoyar el carácter municipal del impuesto, ha propuesto ajustes para mitigar el impacto del turismo en el precio de la vivienda y mejorar la equidad en las estancias largas. También ha instado a simplificar la gestión para los pequeños establecimientos y agroturismos.

Por último, el apoderado Unai Lerma Mentxaka, del grupo Nacionalistas Vascos, ha destacado que el tributo ayudará a los municipios con mayor afluencia a mantener la calidad de sus servicios públicos. Ha resaltado que el proyecto respeta la autonomía municipal mediante rangos de precios y un sistema flexible de recargos o bonificaciones. Además, ha puesto en valor el proceso participativo previo, que ha permitido incorporar exenciones para el sector primario y reservas anteriores a una fecha.