LA DIPUTACIÓN HACE UN BALANCE “POSITIVO” DEL PRIMER PLAN DE TRANSICIÓN DE CUIDADOS DE LARGA DURACIÓN COMO “CATALIZADOR” DE LA TRANSFORMACIÓN DEL MODELO ASISTENCIAL
- La diputada de Acción Social, Amaia Antxustegi Ziarda, ha comparecido en las Juntas Generales de Bizkaia para explicar las fortalezas, debilidades y líneas de avance futuras de esta nueva hoja de ruta del modelo asistencial que arrancó hace cuatro años tras la pandemia.
(Bilbao, a 27 de octubre de 2025). La Diputación ha trasladado hoy a los miembros de la comisión de Acción Social de las Juntas Generales de Bizkaia la evaluación del Primer Plan de Transición de los Cuidados de Larga Duración (2021-2025), tal y como lo pidió el pleno de la Cámara en abril de 2024 tras aprobarse una moción. En este balance se recoge una evaluación de un modelo de cuidados que la Diputación arrancó hace cuatro años y que aglutina cinco proyectos “tractores”: los centros etxeTIC, las unidades convivenciales en los centros residenciales de Bizkaia, los centros comarcales de referencia, la mejora formativa para las y los profesionales, y la puesta en marcha de un Centro Intergeneracional en Getxo.
La diputada foral de Acción Social, Amaia Antxustegi Ziarda, ha dicho en su comparecencia que el balance general es “netamente positivo”, a pesar de las limitaciones detectadas. La evaluación subraya que el Plan ha actuado como un “catalizador” del proceso de transformación del modelo de cuidados, consiguiendo consolidar proyectos innovadores y estratégicos, y favoreciendo importantes avances en la personalización de los cuidados. Entre las fortalezas se encuentra la integralidad del Plan, que abarca diversos entornos (domiciliario, residencial, comunitario) y múltiples grupos de población (mayores, personas con discapacidad, cuidadores, etc.). Otro factor de éxito ha sido la adopción de una “perspectiva ética” que prioriza la personalización y la calidad de la atención, combinando cambios estructurales (como la reforma arquitectónica) con la búsqueda de un cambio profundo en las prácticas profesionales y la cultura asistencial. Asimismo, la voluntariedad de adhesión al cambio de modelo, el acompañamiento técnico “cercano” a las entidades y la adopción de una concepción “comarcal y descentralizada”, han garantizado mayor eficacia en la implementación.
A pesar del balance positivo, la evaluación desarrollada durante los meses de febrero y marzo de este año en la que ha participado 52 personas (por medio de entrevistas, grupos de discusión o talleres) ha identificado elementos que dificultaron el avance general del Plan, considerados como “debilidades” a subsanar en la próxima estrategia que ya se está diseñando. Un obstáculo significativo fue el contexto fuertemente marcado por la pandemia de la COVID-19. Se ha apuntado la “escasa” participación en el diseño e implementación del Plan por parte de los servicios de atención primaria y el tercer sector. Persisten, además, “problemas de coordinación” entre los distintos agentes y niveles competenciales, lo que impide la trazabilidad y la continuidad de los cuidados de una misma persona a lo largo de su ciclo vital. También se ha apuntado la “resistencia al cambio” por parte de profesionales y la falta de una mirada a la diversidad de la población en situación de dependencia, predominando las líneas de trabajo centradas en personas mayores sin incluir suficientemente a la discapacidad o la infancia y adolescencia. Finalmente, se ha identificado la necesidad de un mayor desarrollo de la propuesta teórica y filosófica del plan, y una mejor difusión del mismo.
De cara a la elaboración del segundo plan, la Diputación plantea diversas “líneas de avance” derivadas de los aprendizajes obtenidos. La principal línea de progreso es ampliar el foco de los proyectos tractores para abordar el conjunto de elementos nucleares que deben ser transformados. Esto incluye la introducción de “fórmulas de asignación personalizada” de los servicios, como los presupuestos personales o apoyos autodirigidos, que permitirían incrementar la flexibilidad, la autonomía y la capacidad de elección de las personas usuarias. Además, se considera fundamental innovar los elementos relacionados con la evaluación de la calidad de la atención, creando un marco común de criterios e indicadores para promover la transparencia y el acompañamiento para la mejora continua de los centros. Otras prioridades incluyen mejorar la difusión del plan y sus objetivos, impulsar el desarrollo de un sistema de indicadores en colaboración con Osakidetza y garantizar una implementación sistemática en los diferentes estamentos del Plan.
CREACIÓN DE LA DIRECCIÓN DE LONGEVIDAD Y RETO DEMOGRÁFICO
La diputada ha comparecido también, a petición propia, para presentar la nueva Dirección general de Longevidad y Reto Demográfico, adscrita a su departamento, que estará dirigida por Naiara Artaza Aristondo. Esta área es una respuesta a los retos futuros que está generando el cambio demográfico en la sociedad de Bizkaia. Pese a que la población se ha estabilizado en torno a los 1,16 millones de habitantes, se ha producido un cambio estructural en la pirámide poblacional. Actualmente más de la mitad de la población del territorio tiene más de 50 años y el 31% son mayores de 65 años. Este cambio es consecuencia de la baja natalidad y de la mayor esperanza de vida que ha pasado de los 75,2 años en 1975 a los 84,4 años en 2023.
La nueva dirección, que contará con un equipo de seis personas (4 técnicos, 1 subdirección y 1 dirección) supone un “hito importante” en el organigrama de la Diputación. Este equipo se encargará de diseñar, impulsar y coordinar las políticas públicas vinculadas al envejecimiento pleno y saludable, incluyendo la innovación en cuidados y la gestión del Centro de Longevidad de Bizkaia. La nueva dirección tendrá una vocación y acción fundamentalmente “transversal” a otras áreas del gobierno foral. Entre sus ámbitos de actuación prioritarios se encuentra la asunción y redefinición del Nagusi Intelligence Center (NIC), el cual pasará por un periodo de reflexión estratégica para reforzar su papel. Además, se están dando los primeros pasos para la puesta en marcha de un observatorio de demografía y cuidados, cuyo objetivo es recoger, analizar y difundir datos clave para orientar la toma de decisiones y las políticas públicas en el territorio.
En el ámbito estratégico, la nueva dirección está elaborando, según ha informado Antxustegi, una “hoja de ruta estratégica” que integrará las iniciativas en reto demográfico y longevidad. Este trabajo culminará con el diseño de una estrategia ante el reto demográfico de visión “multifactorial y transversal” durante el primer semestre del año 2026. La dirección también asume la coordinación de estrategias clave ya existentes, como el desarrollo de "Bizkaia, territorio amigable para todas las edades", la coordinación del Plan de Cuidados de larga duración y la del Plan Operativo Sociosanitario de Bizkaia 2023-2026.
Desde la oposición el grupo Mixto-Elkarrekin Bizkaia ha señalado que la creación de la dirección es una visión “miope” para dar una solución de gran calibre al reto demngráfico. El PP ha sostenido que en la iniciativa “se habla poco” de fomentar la natalidad para paliar ese exceso de longevidad. EH Bildu ha añadido que la idea suena más como una reestructuración y una oportunidad de negocio. La coalición abertzale ha preguntado por cómo se abordará la colaboración interdepartamental, el impacto migratorio y las políticas de igualdad.
Desde las filas de los grupos que apoyan al Gobierno foral – PNV y PSE-, han destacado que la creación de esta dirección es una noticia muy positiva. Supone incorporarse a las políticas de vanguardia y apostar por que el reto se convierta en una “oportunidad” para fomentar la innovación, lograr una mayor cohesión social y mejorar la vida de todas las personas.
SITUACIÓN DE LA RESIDENCIA DOMUS VI ARANDIA, DE ARRIGORRIAGA
El conflicto entre las trabajadoras y la gerencia de la residencia Domus Vi Arandia, de Arrigorriaga, ha sido centro del debate parlamentario. EH Bildu ha pedido respuestas a la Diputación por el conflicto abierto entre la plantilla y el centro por las condiciones laborales. Desde el sindicato ELA han denunciado, según ha explicado la juntera Izaskun Duque Santacoloma, falta de personal, mal estado de los materiales, ausencia de protocolos actualizados para hacer frente a enfermedades infecciosas, altas cargas de trabajo y la falta de personal y medios materiales.
Preguntada por este asunto en la comisión, Amaia Antxustegi ha informado de que el 4 de octubre la empresa presentó un recurso de reposición al expediente abierto por la Diputación en julio que incluía cuatro multas por un importe global de 37.003 euros por diversos incumplimientos, entre ellos no cumplir las ratios de personal o por asistencia inadecuada con perjuicios para la salud de un residente. No obstante, una inspección de oficio posterior, realizada el 17 de septiembre, pudo acreditar que la residencia sí cumple con la ratio de personal exigida en todas las categorías profesionales. Además, la residencia ha presentado un plan de mantenimiento de las instalaciones para abordar el deterioro físico detectado.
El pasado 23 de octubre, se realizó una nueva inspección para comprobar la implementación de unas pautas frente a la detección de enfermedades infecciosas (escabiosis), en coordinación con el Departamento de Salud del Gobierno Vasco y Osalan. El resultado de esta última inspección ha sido “positivo”: el procedimiento de la residencia demostró un “enfoque integral y estructurado” para la prevención, con identificación clara de responsabilidades, difusión del plan a todo el personal y seguimiento activo de los casos.
Antxustegi ha reiterado que, si bien la Diputación foral no tiene competencias en la gestión de personal, sí tiene la obligación de “velar por que se cumplan los estándares de bienestar y calidad” en los servicios prestados, siendo la inspección su principal herramienta de control.