LA CONSTRUCCIÓN DE LA VARIANTE DE REKALDE CONLLEVARÁ PROBLEMAS TÉCNICOS “DE DIMENSIONES ENORMES”

  • El diputado Carlos Alzaga Sagastasoloa afirma en una comparecencia en las Juntas Generales de Bizkaia, solicitada por EH Bildu, que las afecciones en los entornos de El Fango y Basurto serán “importantes” durante los 6 años que durarán las obras, y que habrá que ser precavidos en la construcción de los túneles debido a las propiedades del subsuelo, y a la presencia del arroyo Elguera y el trazado de la Variante Sur Ferroviaria.
     
  • La oposición lamenta que el nuevo cronograma presentado por la Diputación supone alargar dos o tres años la finalización de la variante que “como pronto” estará finalizada en el año 2034.

 

(Bilbao, a 27 de enero de 2026) El Departamento de Infraestructuras y Desarrollo Territorial de la Diputación Foral de Bizkaia ha calificado la futura construcción de la variante de Rekalde como un desafío técnico “de dimensiones enormes". Según los datos facilitados por el Diputado Foral de Infraestructuras y Desarrollo Territorial de Bizkaia, Carlos Alzaga Sagastasoloa, en una comparecencia solicitada por EH Bildu en las Juntas Generales de Bizkaia, la constitución del terreno y la proximidad de zonas residenciales contemplan un escenario de ejecución prolongado que no culminará, “como pronto”, hasta el año 2034.

El calendario del proyecto ha sufrido modificaciones debido a la necesidad de recabar información detallada y permisos de terceros. Tras una ampliación de nueve meses en el contrato de redacción, se estima que el proyecto constructivo estará finalizado el 1 de septiembre de 2027. Posteriormente, se iniciará una fase de tramitación ambiental y exposición pública que se extenderá hasta febrero o marzo de 2028. El diputado ha señalado que con el proyecto constructivo “en la mano” (junio de 2028), una vez licitadas y adjudicadas las obras, el periodo de construcción será de seis años, situando la finalización de los trabajos en el horizonte de 2034. Solo después se podría acometer el derribo de los viaductos actuales.

La intervención atravesará en su ejecución diversos puntos de alta sensibilidad técnica. El diputado ha resaltado que la obra atravesará “problemas técnicos de dimensiones enormes”. Entre ellos destacan la zona de Uretamendi y Betolaza, donde se han detectado que edificios construidos en los años 50 y 60, se asientan sobre rellenos mineros de baja calidad. El paso de los túneles por debajo de estas estructuras requiere un estudio minucioso para evitar movimientos en el terreno que superen los límites de seguridad.

Por otra parte, la presencia del arroyo Elguera (por debajo de la calle Iturrigorri) obligará a realizar un desvío tanto en planta como en altura, además de gestionar el nivel del agua subterránea (nivel freático) para no afectar a los cimientos ni a los aparcamientos residentes de la zona. En este punto, habrá que prestar atención también al trazado de la Variante Sur Ferroviaria que discurrirá en paralelo a los dos túneles proyectados.

Otra de las zonas “críticas” estará situada en el entorno de la alhóndiga de Gaztelondo, donde la proximidad a viviendas y edificios singulares del falso túnel en dirección a Santander, condicionará el uso de explosivos y exigirá la instalación de pantallas protectoras contra el ruido y proyecciones de roca.

 

AFECCIONES A LA CIUDADANÍA

La población de los entornos de Basurto y El Fango experimentará las mayores consecuencias durante el periodo de ejecución. En el entorno de Masustegui, la calle principal permanecerá cortada durante los seis años de obra, obligando a residentes y usuarios a realizar “rodeos muy grandes” de tráfico.

Asimismo, las instalaciones deportivas de El Fango se verán comprometidas. Las obras de los puntos de entrada de los túneles (emboquilles) supondrán la ocupación de parte de los campos deportivos, que permanecerán cerrados o afectados durante la totalidad de la fase constructiva.

La Diputación ha subrayado que se están buscando soluciones técnicas para que las afecciones a los vecinos y vecinas sean las menores posibles, aunque reconoce que el impacto en la movilidad y el entorno será inevitable debido a la magnitud de las obras.

Por su parte, el representante de EH Bildu, Raúl Méndez Urigoitia, ha calificado los nuevos plazos presentados como un “jarro de agua fría” para los vecinos y vecinas de Rekalde. Aunque la coalición reconoce la extrema complejidad técnica de la obra, Méndez ha denunciado que la fecha de finalización en 2034 supone un retraso “de entre dos y tres años” respecto a las previsiones facilitadas en 2022.

El juntero ha recordado que el proyecto fue declarado “actuación prioritaria” en la anterior legislatura, por lo que ha instado a la Diputación a justificar este "deslizamiento de anualidades" que pospone el fin del proyecto constructivo hasta septiembre de 2027 y, en consecuencia, retrasa la demolición definitiva del viaducto.

 

DECRETOS FORALES

La Diputación ha dado cuenta, a la comisión de Infraestructuras y Desarrollo Territorial de la Cámara vizcaína, de los dos decretos forales que aprobó la Diputación en diciembre y que establecen, por un lado, la cuantía del canon a vehículos pesados de transporte de mercancías por uso de determinadas carreteras del territorio histórico de Bizkaia, que sigue siendo “inferior” a lo que permite la Comisión Europea; y, por otro, las cuantías del peaje sobre la AP-8, los Túneles de Artxanda y la Variante Sur Metropolitana para el año 2026.

 

PLACAS SOLARES EN LA AVANZADA

Por otro lado, la misma comisión ha rechazado una proposición no de norma de EH Bildu, para instar a la Diputación Foral de Bizkaia a posibilitar el uso del excedente energético generado por las placas solares que inicialmente estaban previstas instalar en La Avanzada por parte del Ayuntamiento de Leioa. La iniciativa ha sido desestimada por el voto contrario de Nacionalistas Vascos, Socialistas Vascos y grupo Mixto-Elkarrekin Bizkaia. Estas tres formaciones han confirmado que existe ya una petición formal del municipio a la Diputación para colaborar en una solución que cuente con la oportuna garantía “técnica, jurídica y económica”. Por su parte, el grupo Popular Vizcaíno se ha abstenido.