GANADEROS DE MONTES DE TRIANO MUESTRAN SU MALESTAR EN LAS JUNTAS GENERALES POR LA FALTA DE LIBERTAD PARA EL PASTOREO

  • Comparecen en la Comisión de Peticiones y Relaciones con la Ciudadanía para lamentar la postura de Galdames por no respetar los derechos de pastos de ganaderos de otros municipios colindantes.

 

(Bilbao, a 5 de junio de 2025). Ganaderos de los Montes de Triano, encabezados por la familia Quintana, han comparecido hoy ante la Comisión de Peticiones y Relaciones con la Ciudadanía de las Juntas Generales de Bizkaia para denunciar un "acoso y derribo" sistemático por parte del Ayuntamiento de Galdames y la Diputación Foral de Bizkaia en relación con el pastoreo en terrenos colindantes. La situación ha escalado con “amenazas” de requisa de ganado, sanciones económicas y la denegación de servicios esenciales como la cesión de un semental de la raza pottoka.

José Antonio Quintana Linaza, ganadero de toda la vida y padre de Asier Quintana Larrakoetxea (el titular de la explotación ganadera), ha afirmado que la persecución es “bestial”. La familia ha sido sancionada con una multa de 1.800 euros porque sus animales, que pastan libremente al ser colindantes, cruzan al municipio de Galdames sin una “guía”, que los ganaderos consideran innecesaria e en este caso al no ser personas empadronadas en dicho municipio.

Los ganaderos recibieron primero “avisos verbales y telefónicos” del ayuntamiento de Galdames de que se requisaría su ganado al pasar a terrenos de este municipio, y luego les llegó la citada multa. Los ganaderos defienden que sus animales, al ser de municipios colindantes (Montes de Triano limita con Galdames en unos 8 km), siempre han pasado de un lado a otro con normalidad. Aclaran que, mientras el nuevo plan de gestión del Monte 193 no esté operativo, sus guías deben ser para su propio monte, no para Galdames. Los ganaderos han denunciado que la propia ordenanza de pastos de Galdames admite a los colindantes de otros municipios.

En otro momento de la sesión ante los grupos junteros, los comparecientes se han quejado de que la Diputación, a través de su Servicio de Ganadería, ha denegado a Asier Quintana la cesión de un semental para sus pottokas, un servicio que siempre se ha prestado a los ganaderos. Esto se ha percibido como una “venganza” por el pastoreo que han realizado en terrenos de Galdames.

Los ganaderos proponen como solución la implementación de un convenio de pastos para los colindantes, similar a los que ya existen entre ganaderos de Galdames y otros municipios como Barakaldo, Alonsotegi, Llodio, Muskiz, Abanto y Ciérvana, Ortuella y Trapagaran. José Antonio Quintana ha enfatizado que si los ganaderos de Galdames no desean la presencia de animales de fuera, deberían “cerrar su municipio” como ya han hecho con Güeñes, en lugar de impedir el pastoreo tradicional a los colindantes.

Los ganaderos han terminado su comparecencia quejándose de los límites que se están poniendo en el Monte 193 para desarrollar su trabajo, ya que se están cerrando cada vez un mayor número de hectáreas para hacer plantaciones arbóreas. Santiago Ortega Soriano, presidente de la asociación de vecinos de La Reineta, ha puesto sobre el debate la importancia de mantener la ganadería para limpiar los montes, ya que la Diputación “no está haciendo esta labor”.

Quintana ha puesto cifras de esta reducción de tierras de pasto que la Diputación contempla a través de una ordenanza. “La realidad es que de 1000 hectáreas con derecho a pastos, podrían quedar entre 180 y 200 hectáreas”. Lo ve como “un plan B de cierre y plantación, tras el plan A de intimidación y sanción que les falló”, ha denunciado.

En resumen, los ganaderos han denunciado en las Juntas Generales de Bizkaia una persecución institucionalizada que amenaza su modo de vida tradicional y sus derechos históricos de pastoreo, buscando soluciones a través de convenios de colaboración y un reconocimiento oficial de su labor y sus derechos.

Los comparecientes han pedido también mayor control de velocidad en la carretera a La Arboleda para evitar accidentes contra animales o personas y asegurar una circulación adecuada.