EL SONIDO DEL CUERNO VOLVERÁ A CONVOCAR A JUNTAS GENERALES DESDE EL GANEKOGORTA, EL DOMINGO 7 DE JUNIO
- La marcha montañera partirá de Kobetamendi a las ocho de la mañana, y tras pasar por el Pagasarri, llegará a la cima del Ganekogorta para cumplir fielmente con la tradición de tañir las bocinas a las doce del mediodía.
(Bilbao, a 19 de mayo de 2026). Las Juntas Generales de Bizkaia volverán a celebrar una jornada deportiva y cultural muy especial. El sonido del cuerno con el que cuenta la leyenda se anunciaba la convocatoria de las reuniones que se celebraban en Gernika antiguamente, orientará el domingo, 7 de junio, en su ascensión al monte Ganekogorta a las personas que se sumen a la XXI edición del Día de los Montes Bocineros. Una de las cimas más emblemáticas de Bizkaia será escenario de esta celebración después de sucesivas ascensiones, años atrás, a las otras cuatro cumbres bocineras (Gorbeia, Oiz, Kolitza y Sollube).
Las Juntas Generales de Bizkaia, continuando con la tradición iniciada en el año 2004 con motivo del 25 aniversario del restablecimiento de esta institución, llevarán a cabo esta tradición en colaboración esta vez del club Gailurra de Bilbao. La marcha partirá a las 8 de la mañana desde el parking de Kobetamendi. Quienes participen ascenderán a la cima del Ganekogorta (998 metros) por otra vía diferente a la que utilizan bilbaínos y bilbaínas todos los fines de semana para ascender al Pagasarri. Desde esta mítica cumbre se atacará, tras un pequeño avituallamiento, el Ganekogorta para cumplir fielmente con la tradición de tañir los cuernos a las 12 del mediodía.
Tras el sonido de los cuernos en la cima, la organización ha preparado un pequeño espacio festivo en las campas del Pagasarri en donde no faltará música, danzas, bilbainadas, un pequeño aperitivo reponedor de fuerzas, y un regalo para quienes hagan la ascensión completa. De todo ello se encargarán Bilbo Kantari, Salbatzaile Dantza Taldea (su fundadora, Begoña Arroyo Aldekoa ha recibido recientemente un reconocimiento del Ayuntamiento de Bilbao por su labor) y la entidad sin ánimo de lucro Grupo Peñascal Kooperativa.
El club de montaña Gailurra de Bilbao, encargado de la ascensión deportiva de este año, cederá ese domingo, como es tradición, el testigo al representante del club Ganzabal de Lemoa para que organice en 2027 la subida al Gorbeia, continuando así con el ciclo de ascensiones a los montes bocineros, que se traslada de cumbre a cumbre cada año.
EXPOSICIÓN EN JUNTAS
Mientras llega la cita del primer domingo de junio, la sede bilbaína de las Juntas Generales de Bizkaia (C/Hurtado de Amezaga, 6) acoge hasta este viernes, 22 de mayo, la exposición “Siglos de tañidos. Sansoaç eta Adarraç”. Esta muestra invita al público a explorar precisamente en la evolución de uno de los actos ceremoniosos más emblemáticos del territorio: el tañido de las cinco bocinas para convocar a Juntas. La exposición viaja en el tiempo para analizar cómo se construyó la tradición actual a partir de la historia medieval y los debates políticos del siglo XIX.
UNA TRADICIÓN QUE CAMINA ENTRE CERTEZAS Y LEYENDAS
Para arrojar luz sobre la tradición de tañir las bocinas en los montes bocineros, una historia que camina entre la leyenda y la realidad de los hechos probados, la Cámara vizcaína y el Museo de Las Encartaciones realizaron un trabajo de investigación en el año 2020. Este estudio concluyó que la convocatoria sonora para acudir a la villa foral por medio de bocinas o cuernos en cinco cumbres emblemáticas de Bizkaia, fue una reinterpretación histórica que hizo el cronista e historiador Antonio de Trueba en el siglo XIX de un acto que, en verdad, se llevaba a cabo antiguamente en la Casa de Juntas de Gernika antes de cada reunión.
El traslado del acto de tañir los cuernos del valle a la cima, es decir, de la villa foral a cinco montes emblemáticos del territorio, fue una adecuación de la tradición a nuestros tiempos y un intento por defender en el siglo XIX las costumbres e instituciones más arraigadas, como eran las Juntas Generales. El historiador de Galdames fue el primero que mencionó los cinco montes bocineros que hoy conocemos. Hace 150 años, la creencia de la llamada a las Juntas desde el Gorbea, Ganekogorta, Oiz, Sollube y Kolitza, se empezó por tanto a instalar en el imaginario popular perdurando hasta nuestros días.