EL ATHLETIC CLUB, EMBAJADOR DEL ÁRBOL DE GERNIKA, PLANTA UN RETOÑO EN BÉRGAMO

  • Coincidiendo con el partido de Champions, una representación del club bilbaíno ha plantado un descendiente del Árbol de Gernika en la ciudad italiana en compañía de representantes del club Atalanta, con el fin de simbolizar la comunión, confraternización y respeto entre pueblos.

 

(Bérgamo, a 21 de enero de 2026). El Athletic Club ha plantado hoy un retoño del Árbol de Gernika en la ciudad italiana de Bérgamo coincidiendo con el partido que los rojiblancos juegan en la Europa Champions League. Esta plantación se enmarca en el acuerdo suscrito entre las Juntas Generales de Bizkaia y el Athletic por el que el club de Ibaigane se convertía el año pasado en la primera institución de Bizkaia en asumir el papel de “Gernikako Arbolearen Enbaxadore”.

El joven roble se ha plantado hoy en un acto que ha contado con miembros de las directivas del Athletic y del Atalanta, y aficionados y aficionadas de ambos clubes. Este acto, con gran carga simbólica, ha servido para cristalizar la comunión, confraternización y respeto entre pueblos.

El Athletic, que ya cuenta con sus personas embajadoras, se convirtió el 21 de noviembre del año pasado en el primer representante del Árbol de Gernika por el mundo, enlazando sus virtudes con los valores que el roble sagrado encarna desde hace siglos. En aquel nombramiento se estableció que un descendiente del Árbol de Gernika viajara con la expedición rojiblanca por Europa para esparcir los valores que van unidos a las raíces del roble. El primer destino fue Praga y hoy se ha hecho lo propio en la ciudad italiana.

El Árbol de Gernika “simboliza la libertad, la convivencia, el autogobierno, el respeto y el compromiso con la paz”, ha destacado Otadui, y el Athletic encarna también valores como “la inclusión, la identidad cultural y el orgullo de pertenencia”. Con estos principios, la figura especial “Gernikako Arbolearen Enbaxadore” es un proyecto que busca compartir estos valores “allí donde haya voluntad de acogerlos y hacerlos crecer”. Hoy, por tanto, los caminos del Athletic y el roble, ambos centenarios, se encuentran de nuevo. “Nos recuerdan que ser de aquí no significa cerrarse al mundo, sino aportar al mundo lo mejor de lo que somos”.