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Reconocimiento a la labor del Hospital de Bermeo en el ámbito de la salud mental con la plantación de un retoño del Árbol de Gernika

Con 118 años de historia a sus espaldas, el Hospital de Bermeo ha acogido la plantación esta mañana de un retoño del Árbol de Gernika en sus dependencias; un símbolo que reconoce la labor realizada en el ámbito de la salud, especialmente en el mental, desde que abrió sus puertas a los primeros pacientes. Un acto al que han acudido numerosas autoridades: el consejero de Salud del Gobierno Vasco, Jon Darpón; el consejero de Gobernanza Pública y Autogobierno, Josu Erkoreka; la Presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia, Ana Otadui; y la alcaldesa de Bermeo, Idurre Bideguren.

También han asistido a esta ceremonia la viceconsejera de Administración y Financiación Sanitarias, Fátima Ansotegi; el vicepresidente segundo de las Juntas Generales, Joseba Gezuraga; el portavoz de EH Bildu, Josu Unanue; el Director de Asistencia Sanitaria de Osakidetza, Andoni Arcelay; el Director-Gerente Red de Salud Mental de Bizkaia, Carlos Pereira; el equipo directivo y el personal del Hospital de Bermeo; y representantes de los distintos grupos del Ayuntamiento del municipio.

En su intervención la presidenta de Juntas Generales ha destacado su “orgullo como ciudadana hacia el sistema vasco de salud y hacia el trabajo vocacional de sus profesionales”. También ha recordado la “lejanía” de los tiempos “llenos de tabús hacia las personas usuarias de este hospital”. “Hoy somos conscientes de que nadie estamos libre, a lo largo de nuestra vida, de llegar a tener una discapacidad psíquica o intelectual.”, ha explicado.

Por su parte, el consejero de Salud, Jon Darpón, se ha remontado al año 1900 cuando el Hospital de Bermeo abrió sus puertas para dar “un paso adelante a favor de las y los más frágiles”. Fue en 1985 cuando el centro sanitario pasó a formar parte de la red de Osakidetza de acuerdo a la idea que hoy sigue defendiendo el Servicio Vasco de Salud: “que la enfermedad mental es una enfermedad más que no puede ser objeto de ningún tipo de discriminación y que se merece el mismo tratamiento que el resto de enfermedades”. A raíz de ello, Darpón ha definido esta plantación como “un símbolo de paz y libertad, de dedicación al prójimo, de equidad y de respeto a todas las personas”.

Asimismo, la alcaldesa de Bermeo, Idurre Bideguren, ha destacado el carácter generoso e integrador de los bermeotarras, y ha trasladado a los allí presentes un deseo: “Sueño con superar muros, no solo los físicos, también los mentales. Que la salud mental deje de ser un tabú, que podamos hablar de ello con normalidad al igual que hablamos de la salud física”.

Prosiguiendo con la plantación las autoridades interventoras han sido las encargadas de dar las primeras paladas, invitando a sumarse a esta iniciativa al resto de público presente en el acto conmemorativo. El acto ha finalizado con un aurresku de honor y con la entrega, por parte de la presidenta de Juntas Generales al consejero de Salud del certificado de autenticidad del esqueje.