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La Diputación cifra en "2,4 millones de euros" el coste de reposición de los ocho autobuses calcinados en el sabotaje de Derio

Comisión

El diputado de Transportes, Movilidad y Cohesión Territorial, Vicente Reyes, ha comparecido hoy en Juntas Generales a petición de los grupos junteros Nacionalistas Vascos y Socialistas Vascos, para explicar las consecuencias económicas derivadas de la quema de ocho autobuses de Bizkaibus, el pasado 1 de noviembre, como consecuencia de un sabotaje en Derio. El responsable foral ha cifrado en “2,4 millones de euros” el coste de reposición de los autobuses incendiados en un acto que ha definido de “inadmisible” y que, según las investigaciones de la Ertzaintza, podría ser considerado “acto terrorista”.

A la espera del informe definitivo de la policía vasca, Reyes ha indicado que el seguro cubrirá con la cantidad de “1.144.548 euros”, según el peritaje provisional, la quema de unos autobuses que fueron matriculados entre los años 2005 y 2014. Descontados después otros conceptos como el ingreso por la chatarra o el abono de una franquicia, el responsable foral ha rebajado la cobertura hasta “los 972.217 euros para todos los vehículos”. De confirmarse los hechos como “acto terrorista” la concesionaria podría recibir una ayuda extra de “74.000 euros” por parte del Gobierno Vasco.

Previamente a detallar el perjuicio económico, Reyes ha hecho una “condena sin paliativos” de unos actos “vandálicos” perpetrados por “desalmados del entorno del MLNV” (Movimiento de Liberación Nacional Vasco), después de mostrar su solidaridad con la empresa. Según él, el sabotaje originado en las cocheras del Grupo Acha en Derio la madrugada del sábado al domingo del 1 de noviembre, perjudica también a los “trabajadores, usuarios y sociedad en general”. Además de los 8 autobuses calcinados, se vieron afectados también el firme de las cocheras y la parte trasera de un pabellón.

El diputado ha tenido unas palabras de agradecimiento tanto para la empresa de autobuses “por su esfuerzo”, como para el resto de concesionarias de Bizkaibus que con su solidaridad dispusieron otras unidades para realizar el lunes “todos” los servicios “con normalidad” . Las líneas afectadas comunicaban Bilbao con el parque Tecnológico, el aeropuerto, Mungia y Bermeo. La Diputación ha autorizado la circulación de autobuses con una antiguedad mayor a los 10 años, pese a que la normativa actual no lo permite, por el carácter “excepcional” de la situación. Las unidades que circulan en estos momentos son más pequeñas. Son de“doce metros”, en lugar de los quince que tenían los autobuses calcinados.

En sus explicaciones a los grupos junteros, Reyes ha precisado también que la empresa concesionaria adelantará el coste de cada unidad –“250.000 euros más IVA”- y que luego será la Diputación quien amortice el importe total de los 8 autobuses en un periodo de 10 años, abonando además una carga financiera del “6%” anual. El departamento de Transportes ha previsto un periodo de “6 meses” para la puesta en marcha del material móvil, aunque dos unidades llegarán antes ya que algunos autobuses calcinados estaban a punto de ser retirados por antigüedad, previéndose ya su restitución.

Tras aplaudir la “celeridad” en la respuesta dada por la Diputación y por el grupo Acha, los grupos junteros han rechazado de forma unánime el sabotaje. Jesús Isasi, del PP, ha mostrado su “condena enérgica y apoyo a la empresa y sus trabajadores”. Espera que estos hechos “no tengan consecuencias laborales”. Ha instado al departamento a que “inicie las operaciones judiciales oportunas para poner a esta gente en manos de la justicia y para que paguen lo que deben”. En este sentido, Reyes ha confirmado que se ha puesto la denuncia judicial oportuna.

Podemos Bizkaia y EH Bildu se han referido a que el acto violento no beneficia “en nada” a la causa que pretenden defender los autores como es el hecho de que los presos de ETA “estén cerca de sus familias” . Mikel Isasi, de Podemos, ha precisado que espera que estos actos no sean considerados “terroristas”, ya que sería “injusto” que se pudiera aplicar una condena "de 6 u 8 años" a sus responsables "por quemar autobuses". Zigor Isuskiza, de EH Bildu, después de “denunciar los hechos” y coincidir con lo expresado por el Comité de Empresa del grupo Acha en su comunicado posterior al sabotaje, ha dicho que “estas acciones no ayudan para nada al proceso de paz”.

Por su parte, el PSE-EE, a través de su apoderado Joaquín Colmenero, ha mostrado su condena por unos actos que tendrán un “importante” perjuicio económico y que, además, repercutirán en la calidad del servicio, coincidiendo con lo expresado por el propio diputado que ha señalado que el servicio “se resentirá”.

En la misma línea, el representante de EAJ/PNV Unai Lerma, ha indicado que este acto tiene “el rechazo frontal del conjunto de la sociedad. Traen dolor y sufrimiento, y poco ayudan a los objetivos que dicen perseguir sus autores”. Después de escuchar la intervención de Reyes, el jeltzale ha querido destacar que el coste será “superior” al inicialmente estimado.