LAS JUNTAS GENERALES APRUEBAN LA CUENTA GENERAL DE BIZKAIA DEL AÑO 2021

  • El pleno del Parlamento de Bizkaia celebrado hoy en Gernika rechaza eliminar las retenciones en el IRPF a rentas inferiores a los 17.000 euros. 

 

(Gernika, a 13 de marzo de 2024). El pleno ordinario de las Juntas Generales de Bizkaia, celebrado en Gernika, ha aprobado esta mañana la Cuenta General del Territorio Histórico de Bizkaia del año 2021 con los votos a favor de Nacionalistas Vascos y Socialistas Vascos (29 síes), la abstención del grupo Popular Vizcaíno (3) y el voto contrario de  EH Bildu y grupo Mixto-Ekarrekin Bizkaia (18). Éste ha sido el único punto que ha salido adelante en una sesión que ha debatido además cuatro mociones y una proposición no de norma. 

En enero, el Tribunal Vasco de Cuentas Públicas (TVCP) compareció en las Juntas Generales de Bizkaia en comisión para explicar su Informe de Fiscalización de esta Cuenta. En aquella comparecencia el órgano fiscalizador sostuvo que dichas cuentas expresaban “en todos los aspectos significativos, la actividad económica del ejercicio 2021, la imagen fiel del patrimonio y de su situación financiera a 31 de diciembre, así como los resultados de sus operaciones y de sus flujos de efectivo”; una valoración “positiva” que hoy ha vuelto a recordar en Gernika la diputada foral de Hacienda y Finanzas, Itxaso Berrojalbiz. 

Antes de procederse a la votación, la diputada ha informado de las principales magnitudes de estas cuentas, impactadas –ha recordado- por las consecuencias de la pandemia. Ese año se obtuvieron unos ingresos corrientes de “8.537” millones de euros y unos gastos corrientes de “8.173 millones”, de lo que resultó “un ahorro de 364 millones”. Berrojalbiz ha destacado también que se destinaron “239 millones” a inversiones y que el presupuesto del gasto alcanzó finalmente los 8.708 millones, de los que el “21%” (1.786 millones) se destinó a gestión propia. Berrojalbiz ha considerado doblemente positiva, tanto las cifras obtenidas como la gestión global que hizo la Diputación en una coyuntura pandémica.

Así lo ha entendido también el grupo Popular Vizcaíno que se ha abstenido al entender que la ejecución del presupuesto “tuvo elementos que lo distorsionaron”,  según Diego Pagadigorria. Para este juntero estaba justificado elevar en “410 millones” el endeudamiento, hasta dejar la deuda viva en “1.719 millones”, con el objeto de tener tener “un colchón” para hacer frente a las consecuencias de la pandemia.

Los otros dos grupos de la oposición no han sido tan condescendientes con las cuentas aprobadas. En un momento de necesidades sociales por la pandemia, Eneritz de Madariaga, portavoz del grupo Mixto-Elkarrekin Bizkaia, ha lamentado que el departamento de Infraestructuras cerrara sus cuentas con un gasto superior en 39 millones respecto a lo presupuestado, y que Acción Social, en cambio, invirtiera 36 millones menos. 

Desde EH Bildu, su juntera Arantza Sarasola ha pedido aclaraciones sobre algunos incumplimientos que expresaba el órgano fiscalizador, como los “reiterativos” –desde 2019- a la personalizad jurídica de las entidades Gaikuntza y Bizkaikoa. En cuanto a la ejecución presupuestaria y teniendo en cuenta que había necesidades sociales sin cubrir aquel año como consecuencia de la pandemia, ha criticado también la reducción de las partidas ejecutadas en las cuentas de Acción Social y, por el contrario, el aumento del gasto en el área de Infraestructuras. El primero suponía un “38%” del gasto total presupuestario de la Diputación y pasó a ser del “35,2%”. Lo contrario ocurrió con el departamento de Infraestructuras que subió “del 15,8% al 18%”.

Por su parte,  el grupo Socialistas Vascos ha destacado la opinión “positiva” también del TVCP, órgano que ya indicó en su informe de fiscalización que la cuentas presentadas reflejaban la “imagen fiel y la situación financiera” del territorio ese año. Pese a presentar “consideraciones que no son incumplimientos”, la institución foral debe aspirar a corregir estas indicaciones, ha demandado el socialista José Alberto Álvarez Castejón.

A su vez, Unai Lerma, del grupo Nacionalistas Vascos, ha valorado positivamente la gestión foral por mantener “un compromiso con las personas”. Esto se tradujo, a su juicio, en que la Diputación gastó “el 52%” de su presupuesto en Acción Social, transporte público y fomento de la empleabilidad y la cohesión social. Unas cuentas que incrementaron en un “3,25%” las aportaciones al Gobierno vasco (hasta los 5.462 millones) respecto al 2019 y en un “2,1%” a los municipios. Lerma ha destacado que el TVCP solo incluyó “6 salvedades” en su informe, tras analizar “más de 100 expedientes” que comprendían “323 millones de euros de gasto ejecutado”.

 

ELIMINAR RETENCIONES A LAS RENTAS BAJAS

El pleno ha proseguido con el debate de una proposición no de norma del grupo Popular Vizcaíno para suprimir las retenciones fiscales en el IRPF para rentas inferiores a los 17.000 euros, tal y como se ha hecho en régimen común. La iniciativa venía acompañada de una enmienda del grupo Mixto-Elkarrekin Bizkaia para que se revisara de forma “urgente” el IRPF y se suprimieran las retenciones por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (en 2024, el SMI ha subido hasta los 15.876 euros). Asimismo, la propuesta de los populares ha sido enmendada a la totalidad por Nacionalistas Vascos y Socialistas Vascos para impulsar “con carácter prioritario” un cambio normativo, en el marco de la revisión tributaria y de forma coordinada con otras instituciones, para “mejorar la tributación de las rentas más bajas”. En el mismo texto, jeltzales y socialistas pedían a la Diputación la presentación de un Proyecto de Norma Foral que incrementara “el umbral a partir del cual los y las contribuyentes del IRPF tienen obligación de declarar” y se modificara “asimismo la tabla de retenciones”.

Finalmente, se ha votado la iniciativa original presentada por los populares. El pleno ha rechazado la misma con los votos en contra de Nacionalistas Vascos y Socialistas Vascos y la abstención de EH Bildu y Elkarrekin Bizkaia. Para los grupos de la oposición, “no hay interés” en hacer una revisión “urgente” para “acompasar” el incremento del SMI con las retenciones y las rentas disponibles.  “Reformar a la carta, sin una visión global, no es bueno”, han respondido desde las filas jeltzales, que han criticado que se marque el umbral de los 17.000 euros “sin saber cómo se ha llegado a esa cifra”.

 

MOCIONES RECHAZADAS

La sesión plenaria ha continuado después con el debate de cuatro mociones. El grupo Mixto-Elkarrekin Bizkaia ha instado, a través de una de ellas, a la Diputación Foral a colocar la soberanía alimentaria en el centro de la política agraria. Otra moción del grupo Popular Vizcaíno ha demandado “un calendario de actuaciones” para la construcción de la Línea 4 del metro de Bilbao. Y EH Bildu, por su parte, ha pedido a través de otras dos mociones, “nuevas dinámicas” de participación ciudadana en la elaboración de los Presupuestos, así como la recuperación de ciertos servicios especializados para atender de manera directa a mujeres víctimas de violencia machista. Todas ellas han sido rechazadas por la mayoría parlamentaria con la que cuentan los grupos junteros Nacionalistas Vascos y Socialistas Vascos.

Las formaciones que apoyan al Gobierno foral han tachado de “electoralista”, “oportunista” y “populista” la idea del grupo Popular Vizcaíno de traer a la Cámara vizcaína de nuevo el debate sobre la construcción de la Línea 4 del ferrocarril metropolitano, que se encuentra, desde marzo del año pasado, en fase de redacción del proyecto constructivo, documento que estará elaborado “en cinco meses”. A partir de este momento, este “compromiso” de las instituciones vascas –Gobierno Vasco y Diputación- tendrá una respuesta “con calendario y cronología”, ha asegurado el socialista Ignacio Jerónimo. El popular Pablo Gómez-Guadalupe ha pedido que su construcción “no esté condicionada” por la llegada del TAV a Abando y que no se produzcan “más demoras” en su ejecución, algo en lo que han coincidido EH Bildu y Elkarrekin Bizkaia.