Batzar Nagusiak - Juntas Generales - Bizkaia

Acceso miembros

Noticias

Fecha01/02/2019

Comisión de Peticiones y Relaciones con la Ciudada

Representantes de plantilla y familiares de residentes en la residencia de la Fundación Miranda de Barakaldo exponen ante las Juntas Generales de Bizkaia sus quejas por la gestión del centro

Compartir

  • Compartir en Facebook.
  • Compartir en Twitter.

La Comisión de Peticiones y Relaciones con la Ciudadanía de las Juntas Generales de Bizkaia ha contado esta mañana con la presencia de un representante del Comité de Empresa de la residencia para mayores que gestiona la Fundación Miranda de Barakaldo, así como de un portavoz de las familias de las personas residentes. Ambos han expuesto a los grupos junteros sus críticas a la actual gestión de esta institución, que a su juicio ha repercutido en las condiciones laborales de la plantilla y en el nivel de asistencia proporcionado.

El representante del Comité de Empresa, Jorge Isla, ha denunciado la, a su juicio, “caótica” situación por la que atraviesa la residencia, con una plantilla de dos centenares de puestos de trabajo para atender las 232 plazas disponibles, muchas de ellas ocupadas por personas con alto grado de dependencia. El portavoz del Comité ha mencionado “desazón, angustia, estrés y ansiedad” como algunos de los principales problemas que afectan a la plantilla, sometida a cambios de horarios, externalización de servicios y despidos, entre otros problemas que han conducido a una “pérdida de ilusión” que en última instancia afecta a la calidad del servicio.

Por parte de las familias, Enrique De la Peña ha relatado una larga lista de deficiencias materiales, que incluyen desde el reciente hundimiento de un falso techo por falta de mantenimiento hasta la inexistencia de un generador eléctrico de emergencia, o averías en la línea telefónica. Pero ha subrayado asimismo la deficiente atención a las personas, con un solo médico para más de 200 residentes, falta de atención nocturna, deficiencias en los capítulos de alimentación, higiene y limpieza, entre otros aspectos. De la Peña ha dirigido sus críticas hacia la Diputada Foral de Acción Social, Isabel Sánchez Robles, reclamando “una labor de control sólida por parte de la Diputación Foral de Bizkaia”.

Desde los grupos junteros, el portavoz del Grupo Mixto Arturo Aldecoa ha pedido “no mezclar los problemas del edificio con la gestión de la Fundación, que es donde se debería centrar la crítica”, y ha señalado, citando a uno de los comparecientes, que “el problema radica quizás en que estamos convirtiendo las residencias en hospitales geriátricos”. Eduardo Andrés, por el Grupo Popular, ha estimado que los comparecientes “han mezclado demasiados conceptos, desde relaciones laborales a la situación de las personas residentes”, y ha puesto en duda algunos de los criterios utilizados a la hora de formular las denuncias.

Desde Podemos Bizkaia, Josean Elgezabal ha criticado “la diferencia entre los discursos y la realidad” en este ámbito de la asistencia social y, aunque ha admitido que hay varias administraciones implicadas en función de su ámbito competencial, este argumento “ayuda a echar balones fuera y a evitar exigencias dirigidas a la Diputación”. Isabel Cadaval, en representación de Socialistas Vascos, ha asegurado que su grupo “tiene pocas dudas después de las explicaciones que han aportado los representantes del comité de empresa y de familiares de residentes”, y se ha mostrado convencida de que “la lucha por los derechos laborales está ligada al nivel de atención que se puede proporcionar la plantilla”. Por parte de EH Bildu, Josu Unanue ha criticado el hecho de que el acuerdo casi unánime adoptado en diciembre por el Pleno del Ayuntamiento de Barakaldo, solicitando entre otras cosas el despido del actual gerente de la Fundación Miranda, no haya tenido el mismo grado de consenso en las Juntas Generales de Bizkaia. Por su parte, Jon Sánchez, portavoz de Nacionalistas Vascos, ha incidido en los distintos niveles de responsabilidad que competen al Protectorado de Fundaciones del Gobierno Vasco, al Patronato de la Fundación, al Ayuntamiento, a la inspección de trabajo, a la Diputación Foral y a las propias Juntas Generales de Bizkaia”, y ha manifestado “nuestra disposición a seguir escuchando y a analizar qué podemos hacer” en un “tema de alta sensibilidad”.

Entendido